A nuestra mesa de redacción llegó esta nota anónima, la cual quisimos compartir con nuestros lectores, no importa su sexo; ya que el cáncer de mamas es un problema de todos,
"En noviembre, la hermana de una amiga desarrolló una erupción en su mama, similar a la que sufren las madres jóvenes que están amamantando.
Debido a que su mamografía salió limpia, el doctor la trató con antibióticos contra infección. Después de dos tratamientos, empezó a empeorar. Su médico le mandó a hacer otra mamografía y esta vez se apreció una masa cuya biopsia reveló un tumor maligno de rápido crecimiento.
Primero le ordenaron quimioterapia para reducir el crecimiento. Luego siguió una mastectomía y después de un tratamiento completo de quimioterapia, seguido de radiación... nueve meses después de intenso tratamiento, fue dada de alta. Después de un año de vivir cada día al máximo posible, el cáncer le tomó el hígado.
Siguió cuatro tratamientos y decidió, finalmente, que quería calidad de vida y no sufrir los efectos secundarios de la quimioterapia. Tuvimos cinco extraordinarios meses y ella planeó todos y cada uno de los detalles de sus días finales. Su mensaje es el siguiente: Por favor estén alertas a cualquier cosa anormal, y sean persistentes en buscar ayuda enseguida".