La PTJ encontró varios números telefónicos entre los restos calcinados del individuo hallado el pasado sábado en Arraiján, determinándose además que el mismo fue ejecutado de un disparo en el lado derecho de la cabeza.
El cuerpo del sujeto de raza negra fue envuelto en plástico, según explicó el inspector Wilfredo Hurtado, jefe de Investigaciones de la PTJ; y presenta evidencias de haber sido torturado en vida.
Se intentará identificar el cuerpo a través de las huellas digitales tomadas de una de las manos del sujeto, la cual por estar con el puño cerrado, no se quemó.