La consecución de los millonarios fondos para la lucha contra la propagación del VIH en Panamá, el traslado de los damnificados de Prados del Este, el mejoramiento del sistema de transporte público y de las carreteras, al igual que la disminución de la alta tasa de desempleo, las temidas reformas fiscales, el problema del déficit de la Caja de Seguro Social (C.S.S.), la erradicación de la corrupción que galopó en los últimos años en el sistema gubernamental, el lograr un espacio para las personas con discapacidad, el establecer un ambiente de seguridad, continuar el ritmo del crecimiento económico, el desarrollo sostenible y la conservación del medioambiente, son algunos de los problemas a los que se ha tenido que enfrentar la administración de "Patria Nueva".-
Sin embargo, desde su asunción al poder, el pasado 1 de septiembre, la nueva administración ha reiterado su compromiso para un nuevo pacto social, el cual debe devolverle la fé, la esperanza y la confianza al pueblo panameño, sin distingo de banderías políticas.-
Es indudable que al llegar los primeros 100 días de gestión, las expectativas son muchas, mas aun cuando son demasiadas las situaciones heredadas, por lo que la llamada "Luna de Miel", ha tenido que pasar de las sábanas de seda a la acción en el campo.-
Con la llegada de esta primera fase, las críticas no fueron demoradas; la mayoría enfocadas, a criterio de la oposición, a la falta de un rumbo definido, de un continuo secretismo y un gobierno alejado de la consulta sectorial.-
Los frentes han sido muchos para el "Team Martín", pero lo cierto es que desde la época de la campaña electoral, ya existía un plan a ejecutar de cara a mejorar la calidad de vida de cientos de panameños afectados por la abismal brecha entre ricos y pobres.-
El inicio de la Caravana de la Salud, los Consejos Consultivos Comunitarios, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y Venezuela, el ingreso de Panamá al G4, el desfile de denuncias de actos corrupción, el despegue del plan maestro habitacional, el proyecto social Mano Amiga, las reformas fiscales, la derogación del marco de la ley de transparencia, la reasignación de los fondos y proyectos del F.I.S, el reforzamiento del sector agropecuario a nivel nacional, son, entre otros, algunos de los retos que empezaron a tomar forma desde que el gobierno del P.R.D., llegó al Palacio de Las Garzas.-
Haciendo un balance, no se trata de revertir con pruebas lo planteado por la oposición, mas bien es sustentar que el trabajar por un mejor país, el cual quede como herencia para las futuras generaciones, no es trabajo únicamente de un gobierno transitorio, sino de todos los panameños comprometidos por lograr que Panamá sea un ejemplo de progreso, justicia y desarrollo sostenible.-
Problemas y situaciones extremas siempre habrán para poner a prueba a cualquier gabinete, pero sobre todo debe privar como máxima premisa el tener la voluntad, la entereza, la madurez y la moral para reconocer lo que está mal y como se puede cambiar con los recursos que se tienen.-
No obstante, lo que también hay que tener en cuenta es que los votos se logran, en este nuevo siglo, con proyectos de Estado coherentes y realizables.
Es quizás por ello, que el 2 de mayo miles de coterráneos salieron a las urnas a ser participes de un cambio social que ahora debe ir enfocado en hacer valer los derechos de todos.
Ante ello, es lógico imaginar que en estos tres meses, el nuevo inquilino de la Presidencia de la República, aprendió que una cosa es ser candidato y otra muy diferente es ser el mandatario.
Lo cierto es que los que depositaron su confianza en el "hijo del General", deben ser los primeros fiscalizadores de su administración y de supervisar que los resultados sean palpables.