Las cinco personas que planearon recibirlo de manera triunfal, tuvieron que recoger el cadáver: se trataba de su familia.
Cinco personas componían el cortejo fúnebre que a las 4 de la tarde del sábado recibió en el aeropuerto Los Garzones de Montería el cadáver del boxeador Carlos Meza Baena: eran sus padres, Pedro Meza y María Fanny Baena; su tío, Luis Miguel Meza; su ex entrenador, Amer Rivera; y sus amigos Hember Roldán y José Vicente Delgado.
Eran los mismos que pensaban recibirlo el pasado sábado cuando creían que llegaría cargado de gloria.
Meza Baena es el púgil colombiano que murió el pasado miércoles en Panamá, tras permanecer cuatro días en coma profundo luego de su combate por el título latinoamericano del peso gallo con el boxeador istmeño Ricardo Córdoba, efectuado el viernes 3 del mes en curso.
"Me había prometido muchas cosas, que me ayudaría para salir adelante, pero lo que más anhelaba era volverlo a ver", recordó ayer en medio de lágrimas la madre del boxeador.
El malogrado deportista fue sepultado el domingo en la vereda Marañonal del corregimiento de Santa Clara, municipio de Planeta Rica, en el extremo sur de Córdoba.
"Ahí vivo yo, y allí quiero que repose", manifestó el padre, quien recordó que su hijo nació en Segovia (Antioquia), creció en Puerto Claver, vereda de El Bagre, y se hizo boxeador en Caucasia.
"Con él se fueron nuestras esperanzas de salir de esta pobreza que nos ahoga", se lamentó el padre del pugilista cuando el féretro era introducido en la carroza para llevarlo a su destino final. El boxeo le dio esperanzas y le quito los sueños...
SU PADRE LE LLORO....
El 12 de diciembre, a sólo 12 días de su cumpleaños, Carlos Meza fue sepultado en Colombia. Una semana y dos días antes, había peleado en Panamá....