Un futbolista aficionado de 22 años murió este fin de semana, fulminado por un paro cardiorrespiratorio que le sobrevino mientras disputaba un partido en el puerto chileno de San Antonio, informa ayer la prensa local.
Carlos Serrano Malhue, de 22 años, se desplomó al terminar el primer tiempo del partido que su equipo, el Río Maipo, jugaba contra el Estrella de Chile, en el Estadio Municipal de San Antonio, a 110 kilómetros al suroeste de Santiago.