Difícilmente los perros y los gatos son animales que guardan buenas relaciones entre sí. Sin embargo, en la ciudad de Santiago ya se hace casi común ver a una pareja de estos animales en una estrecha relación amistosa.
El caso que hoy ocupa es bastante curioso, o fuera de lo común, puesto que la señora Carmen Ramos, propietaria de una sala de belleza en Santiago, dijo que tiene una perra que se llama Ediler, la que amamanta a la gatita que ella le llama Minidili, desde que estaba recién nacida.
Dijo que esta gatita se la regaló una amiga, a pocos días de haber nacido, a la que ella alimentaba con leche, pero la perra de su casa curiosamente empezó a protegerla y a los pocos días comenzó a amamantarla y hasta la fecha sigue haciéndolo.
La gatita tiene ahora unos dos meses de nacida, según Carmen Ramos, pero lo raro es que este animalito no emite sonidos de gato, sino más bien de perro, lo que también es curioso.
Ramos sostiene que la gata come los mismos alimentos que su perra, duermen juntas y es difícil verlas separadas una de la otra.