A la hora de preparar tu cena, lo primero que tienes que tomar en cuenta es la forma de la mesa que vas a utilizar.
Las mesas redondas permiten mantener una conversación fluida y amena, además de ayudar a mantener ese ambiente familiar. Tienen un máximo de 10 ó 12 comensales.
Si lo que quieres es mantener la elegancia, las mesas rectangulares es lo que estás buscando, más que todo para mantener el protocolo en las festividades.
Las mesas ovaladas, aunque no son muy comunes, se utilizan por lo general en salones grandes. Las llamadas mesas imperiales son amplias y permiten que la cabecera desaparezca, dando mayor informalidad al evento.
Si tu familia es algo pequeña, de máximo 8 personas, la opción más óptima son las mesas cuadradas.