Un estudio reciente reveló que los adultos mayores requieren mayores cantidades de algunos nutrientes específicos como antioxidantes, vitamina D y calcio para mantener los huesos; ácido fólico y B12 como protección contra enfermedades cardiovasculares, manifestó la nutricionista Lissette Ramsey.
Los adultos mayores están en riesgo de deshidratación, debido a la menor ingesta y a la mayor pérdida de líquidos como resultado de una menor función renal. Es por ello, que se debe reforzar la recomendación de tomar de 6 a 8 vasos de líquidos o agua por día.
Además es importante un consumo adecuado de fibra para prevenir el estreñimiento y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer como el de colon.