Sebastián Cañate Mosquera trabajaba para Dios, pero una caída fatal desde un andamio le arrebató ayer la vida en la barriada Génesis, en Puerto Escondido de Colón. El hombre, de 40 años, repellaba una pared de la iglesia María Rosa Mística, cuando se produjo el accidente.
Bomberos y vecinos auxiliaron a Sebastián, pero los esfuerzos fueron infructuosos. Al parecer perdió el equilibrio y cayó desde una altura de 23 pies.