Hay gente que sólo se cambia la camisa, la correa, los zapatos y, sin son mujeres, las carteras, pero usan el mismo jean toda la semana y no les da la mínima pena. Cuando un amigo se les acerca a preguntarle sobre el pantalón, esta persona dice: Ah!, lo que pasa es que yo tengo como cinco pantalones igualitos y ese es el diseño que me queda súper bien. ¡Mentira!!!
No sean mentirosos. Si en realidad usas el pantalón porque te gusta, di la verdad y punto, además, ese es problema tuyo. A nadie afecta que te pongas la ropa que te da la gana. Lo único que debes evitar es que esa prenda de vestir emane olores desagradables que no agraden a las personas que te rodean.
Si eres un trabajador que le da duro a la mezcla, nadie debe criticarte, pues, en cierta forma, esa es tu ropa de batalla, pero si trabajas en una oficina con aire acondicionado, la vaina se ve fea.
Además del jean, lo mismo ocurre con las medias. La gente se ahorra lavadas por usar las prendas en más de una ocasión. Ahora no me vengan a decir que existe en este mundo algunos hombres o mujeres que usan el mismo panti o calzoncillo. Si esta vaina es así, no cabe duda que para ellos la palabra cochino se queda chiquita para describir tal acción.
Si eres de esas personas que anda jugando con su higiene personal, debes considerar que, si no estás casado, esta podría ser la respuesta del por qué no has conseguido esposa. ¿No te has preguntado por qué las chicas huyen de tí? ¿Será tu olor? Pregúntate y encontrarás la respuesta. Por el momento, te exhorto a que, si vas a usar el mismo jean, al menos ponlo al sol para matar las bacterias que se te pegan a la ropa.
Hermano (a), cuida tu imagen porque es lo único que habla de tí en tu vida. Un curriculum puede decir todo lo que le pongas al papel, pero la imagen personal no, así que sea aseado con tu cuerpo.