El primer ministro británico, Tony Blair, anunció ante el Parlamento la intención de su Gobierno de construir una nueva generación de submarinos portadores de misiles nucleares y dijo que no puede descartarse la posibilidad de futuras amenazas atómicas para Gran Bretaña y el mundo.
En un intento de calmar a quienes acusan a Gran Bretaña y a otros miembros del club atómico de incumplir sus obligaciones internacionales de desarme, Blair dijo que el número total de ojivas se reducirá en un 20%: de las 200 actuales a un máximo de 160.
La nueva flota de submarinos nucleares, que sustituirá a los cuatro de la clase Vanguard podría reducirse.