La empresa mexicana PYCSA desde hace 11 años se ganó la concesión para construir la autopista Panamá-Colón, pero hasta ahora sólo hay excusas e incumplimientos.
En diciembre de 1994 se ganó la licitación para construir el Corredor Norte y la autopista. A empujones logró completar el Corredor e igual sucedió con el tramo de la autopista que llega hasta Madden.
Los gobiernos han mantenido una actitud complaciente con PYCSA. Se le han extendido un sinnúmero de addendas, una de las cuales daba plazo hasta el 2005 para completar la vía Panamá-Colón. El proyecto entero tiene una extensión de 60 kilómetros y hasta ahora sólo se han construido 14.
El sábado nada más el presidente Martín Torrijos prometió a los colonenses completar la obra. Ya hay países interesados en financiar el proyecto. Taiwan ha ofrecido ayuda para ello, igual la propia Autoridad del Canal de Panamá y el millonario mexicano Carlos Slim, también tiene sus ojos puestos sobre esa vía.
Completar esa autopista es vital para la economía del país, ya que en apenas 30 minutos se pueden trasladar turistas y mercancías del Pacífico al Atlántico. Además favorecería las operaciones de la Zona Libre de Colón.
El gobierno debe exigir una definición por parte de PYCSA. Si la empresa no está en capacidad de ejecutar el proyecto, debe dejar al país para que gestione por otros medios la construcción y no pretender algún tipo de indemnización por algo que no han hecho.
La nación ha sido en exceso complaciente con la compañía mexicana e incluso se le aprobó un préstamo de B/.57 millones para una extensión del Corredor Norte, que para variar, todavía no ha completado. ¡Hasta cuándo tanta contemplación!.