Las tradiciones de nuestra campiña muchas veces se tratan de mantener aún cuando el modernismo nos lo exige, sobre todo en los famosos paseos de carretas con sus bueyes, los cuales están siendo reemplazados por la maquinaria agrícola y pesada.
Artemio Agrazal es uno de los panameños que al igual que su padre Mario Agrazal, tratan de mantener viva nuestras tradiciones con su carreta, lo cual según éste, es una tradición de familia desde 1903.
Esta carreta fue desarmada y reparada por Artemio y su padre, cambiándole la madera, mientras que los bueyes que jalan de ella sólo tienen 3 años y son los únicos que desarrollan esta labor.
La carreta proveniente de Capellanía de Natá, está construida con madera de laurel extraída de lo que tradicionalmente se conoce como el monte, y sus ruedas de caucho han durado ya muchos años de uso, sirviendo para que sus dueños se trasladen en tiempo de verano, para acarrear caña del ingenio La Estrella.
“Iniciamos el uso de esta carreta en los paseos, en lo que se llama el Festival de la Carreta en Capellanía, participando con el mismo rancho, resultando ganadora de muchos premios”, subrayó Agrazal.
En los concursos de carretas y carros alegóricos siempre resulta la vencedora del primer y segundo lugar, nos comentó su dueño.
Mientras que en esta ocasión, está siendo utilizada por el Centro de Educación Básica General Abelardo Herrera, por lo que la maestra Gloriela Rodríguez explicó que buscaron todo lo que encontraron en el medio que tuviera que ver con el campo y nuestro entorno, como las pipas, cañas, el motete, la tarraya, el manojo de arroz y naranjas.
NOMBRE DE CARRETA: LOMA DE PAJARO
La Loma del Pájaro, es el nombre que adquirió la triunfadora carreta, toda vez que así era como se llamaba antes el corregimiento de Barrios Unidos en el distrito de Aguadulce, provincia de Coclé.