El tesoro más grande que se puede recibir en un hogar es el nacimiento de un bebé, pero ¿qué pasa si después de un tiempo como padre, descubres que tu hijo no está reaccionando como cualquier otro niño de su edad? Lo más probable es que te preocupes.
Según Ivett Martínez, licenciada en estimulación temprana, muchos niños nacen con algún problema psicomotor o un tipo de retardo, pero el mejor remedio para un progreso en estas afecciones es que los padres acepten que su hijo tiene un problema que requiere ayuda especializada, pero en especial mucho apoyo y amor.
PREVENIR A TIEMPO
Es muy importante que los padres observen con detenimiento el comportamiento de su hijo, ya que la base de todo es la estimulación temprana, y para lograrla con total efectividad, es necesario hacer una evaluación general del niño, y así determinar el tipo de terapia que necesita, ya sea a nivel psicomotor o cognoscitivo.
Hay centros especiales, donde una vez detectado el problema, se elabora un programa específico para el niño dependiendo del nivel en que se encuentra. Lo importante es que en cada nivel hay un grupo de niños por edades.
Quizás no hayan reglas establecidas para determinar si el niño necesita una atención diferente que el resto de los niños, pero desde que son bebés, es necesario que se esté al pendiente de las cosas que no hacen y que son características de cada etapa de su vida, por ejemplo si no sostiene la cabeza, si a los cuatro meses no se voltea, si a los ocho meses no gatea o no se sienta, y al año y cuatro meses no gatea, es necesario que lleven a su niño para una revisión especializada.
El masaje terapéutico es una antigua forma de tratamiento, algunos conocedores mencionan que las primeras apariciones de esta técnica se dieron en la India y Egipto.