Escepticismo, así es como muchos panameños ven la urgente situación que vive la Caja de Seguro Social.
La razón es que esta institución arrastra un déficit millonario, y si la solución no se da pronto, los cotizantes nos quedaremos sin hacha, calabaza ni miel.
Un futuro oscuro, si no se toman las medidas a tiempo.
A pesar de que cada día la situación se agrava, el presidente Martín Torrijos, dijo ayer en Los Santos, que el tema será tratado de manera integral; pero sin conocerse las medidas que se podrían adoptar.
HABLA JOVANE
El profesor Juan Jované, quien dirigió la institución, tiene algunos puntos de vista al particular.
¿Cuál es su propuesta para evitar el colapso de la CSS?
"Con el fin de fortalecer a la CSS y evitar su deterioro, hace falta en primer lugar, tener en cuenta los diversos factores que implican abusos contra la institución. Producto de estos abusos, la CSS ha perdido una suma que alcanza, haciendo un cálculo conservador, cerca de 4,600 millones de balboas. Entre algunos de los abusos que han producido esta situación está la evasión, que significa que las cuotas de cerca de 123,000 mil panameños, que deben ser remitidas a la institución, están siendo prácticamente robadas por los malos empresarios que no declaran sus trabajadores, provocando una pérdida anual que probablemente supera los 145 millones de balboas. A esto se deben agregar los problemas relacionados con el hecho de que los gastos de representación y los servicios profesionales, están exentos de las cuotas de la seguridad social".
¿Algunos sectores abogan por un sacrificio compartido, a fin de evitar el colapso de la institución?
"Esta es una posición falaz. Si se tiene en cuenta que 62 de cada 100 cotizantes de la CSS tienen salarios de 400 balboas o menos y que todos ellos, en la medida en que sus hogares dependan de este salario, están por debajo de la línea de la pobreza, queda claro que a los mismos ya no se les puede pedir un sacrifico mayor. Esto todavía es más cierto para los pensionados y jubilados".
OBREROS OPUESTOS
Algunos como la mayoría de los gremios obreros no están de acuerdo con las reformas que de una u otra forma tienen que hacerse ante la caótica situación que vive esta institución, cuyo programa de Invalidez, Vejez y Muerte tiene un déficit actuarial de B/.3,000 millones.
Genaro López, del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS), acepta la precaria situación que tiene el Seguro Social, pero pese a ello, se muestra contrario a un aumento en el número de cotizaciones que un trabajador debe aportar para tener derecho a una pensión por jubilación.
Según López, una medida que se debería adoptar es la de establecer parámetros de jubilación, dependiendo del trabajo que realicen las personas; una idea según muchos, un tanto ilógica.
Esto sería una cantidad determinada de cuotas para un trabajador de la construcción, cañero, etc; y otra para los abogados, economistas,
CONUSI Y SUS PRECEPTOS
La dirigencia de la Coordinadora Nacional de Unidad Sindical (CONUSI), a través de su vocero Gabriel Castillo, estima que este problema tiene que atenderse pronto, ya que la situación así lo amerita; no obstante, el gremio que el representa desconoce a ciencia cierta cuáles son las propuestas que maneja el Ejecutivo para enfrentar el déficit que vive la Caja de Seguro Social.
Estudios presentados demuestran que la situación del Seguro, es el de un paciente en coma, por lo que las operaciones que le van a realizar, en caso de que quieran salvarle la vida, tienen que ser "urgentes".
Castillo, dijo que el gremio de trabajadores reconoce que hay un déficit, producto de las malas administraciones, por lo que tiene que mantenerse un respeto hacia la clase obrera y buscar las medidas para mejorar esta situación, pero respetando las garantías de los obreros.
HABLAN LOS DE FENASEP
Los trabajadores estatales también tienen su cuota de sacrificio en esta situación. Ellos, a través de Santiago Montero Zambrano, han dejado sentada su posición de que el Seguro Social está en problemas, pero no están dispuestos a sacrificar la segunda partida del XIII Mes para ayudar a solventar la grave crisis de esta institución.
Ellos optan por buscar a los patronos morosos. Lo cierto es que la situación cada día se pone peor en la CSS, y cada día que pasa sin hacer nada, es como una gota que cae del vaso de agua y se va al abismo.
SITUACION ACTUAL
Para nadie es un secreto que las Reformas a la Caja de Seguro Social son estrictamente necesarias; ya que de no hacerlo, muchos de los que hoy gozan de jubilaciones, a más tardar en el 2007 dejarían de percibir sus cheques por años laborados; y otros que hoy aportan sus cotizaciones, no conocerán lo que es una jubilación.
¿Habrá tiempo para esperar? Algunos conocedores del tema como el empresario César Tribaldos, consideran que no, ya que el tiempo sigue su curso. El déficit sigue aumentando a razón de B/.750 mil por día y no se hace nada para solucionar el problema, el cual podría significar, en caso de llegar a la quiebra; como el "fracaso más grande del país".
Un informe presentado por Tribaldos, sostiene que en ese caso se afectarían las finanzas públicas, las cuales se irían al traste. Qué decir de la situación que enfrentaría el gobierno, el cual tendría que sacar un mínimo de 250 millones al año para el pago de jubilaciones, además de aumentar drásticamente los impuestos.
HABLAN EMPRESARIOS
Para algunos miembros del gremio empresarial, las reformas son necesarias, ya que la situación de la Caja es mala.
Juan Francisco Kiener, ex presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), aboga por una reforma escalonada. Es decir que vaya de acuerdo a la edad de los cotizantes, ya que en estos momentos el período de vida de los panameños ha aumentado.
Otros como Raúl Del Valle, presidente de la Cámara de Comercio, están de acuerdo con las reformas, pero unas que no perjudiquen a nadie.
"Lo importante es llegar a un consenso y buscar la mejor salida a esta situación, que todos sabemos, es de mucho cuidado", expresó el empresario.
QUE HACER
El problema no es un asunto para corregir mañana; la solución debió darse hace años, pero el temor de sufrir un "costo político" se lo impidió a los gobiernos anteriores. Ahora es responsabilidad del presidente Martín Torrijos, dar la cara y decirle al pueblo, el problema real de la Caja de Seguro Social y las alternativas que tiene su gobierno para salvar esta institución.