El cardenal chileno Francisco Javier Errázuriz pidió este sábado "no recriminar" a los militares que aplicaron torturas bajo la dictadura del general Augusto Pinochet porque, según dijo, ellos "también están sufriendo enormemente".
"Ellos también necesitan de nuestra cercanía, de nuestro apoyo", afirmó el máximo representante de la Iglesia Católica chilena, al término de una misa ante representantes de la comunidad palestina en memoria del fallecido líder Yasser Arafat. Las declaraciones se dieron 6 días después de publicado el informa de torturas.