Siempre me interesé por lo que ocurría en el Malecón del Casco Viejo, sus hombres y sus mujeres le dieron vida y color a sus calles y avenidas. Allí crecieron al vaivén de sus playas, nadadores como Toto Bárcenas, Hugo Aedo, Juan Serrano, Jimmy Labrador, Rosa Arévalo, Samantha Alonso, Marlene, Worthinton; en sus playas, cuando las olas lo permitían, jugó Víctor Patiño y su hermano Jorge "Monchi" Vives, Juan Vampiro, Villo Vásquez, Pablo "Japón" Mudarra, Yeyo y Cayito Merón, grandes figuras del béisbol.
También los coroneles: Botita García y su hermano Ricardo, Pedro Ayala, Armando Contreras, los mellos Rodrigo y Alejandro Araúz; pundonorosos oficiales de la guardia: Francisco Rodríguez, Tomás Gabriel Altamirano Duque, Ricardo Arias Espinoza, presidentes de la República; los periodistas Lucho Botello, y su hijo Hernán, tía Licha Pardo, Ramón y Wilfi Jiménez, periodistas de calidad.
Además, los hermanos Ycaza, los artistas plásticos Iván y Julio Zachison, los actores Miguel Moreno, Lucho Tapia, Aurelio Paredes, Rafael Chatroux, Díoscoro Brugiatti, Abelardo Tapia, gente poco común que le dieron brillo a esas calles de las bóvedas.
Fue una época gloriosa en todos los aspectos de la vida citadina, fue gente que honraron sus apellidos y sus familias hicieron toda una época. Se levantaron ligas de béisbol y de voleibol, se corrían olas con tablas de "planchar" y fueron hombres y mujeres de ley, formaron grandes familias y honraron al país desde la calle primera hasta la quinta. Era un solo nudo gordiano.
Hoy quedan pocos, pero su esencia está allí, en sus calles empedradas de un barrio que está agotado, pero con sus huellas vivas y llenas de amistad y de gran fidelidad.
Hoy rememoramos el parque Bolívar y la playa Santo Domingo.
Un periodo que pugna por irse, pero que se aferra a la muchachada que le dio vida.