La calma comienza a sentirse en las golpeadas provincias de Chiriquí y Bocas del Toro; mientras que el mal tiempo le está jugando una mala pasada al resto del país, incluso en la ciudad capital y la lejana provincia del Darién.
Las autoridades panameñas pidieron a la población evitar la carretera Panamericana hacia el oeste, debido a los derrumbes provocados por la continuas lluvias de esta semana, que se calcula seguirán por 48 horas más.
Los dos tramos de la carretera que unen el país con el oeste por el Puente de las Américas y el Puente Centenario quedaron obstruidas desde la madrugada de ayer por los derrumbes de enormes árboles y deslizamientos de tierra que la maquinaria del Ministerio de Obras Públicas (MOP) trabaja para retirar.
El ministro del MOP, Benjamín Colamarco, advirtió que la carretera no estará abierta "por lo menos hasta el lunes", por las grandes labores de reparación.
El corte sorprendió en la carretera a centenares de viajeros que aprovechaban el largo fin de semana por fiesta nacional para desplazarse hacia un lado y otro del país.
Las lluvias e inundaciones han dejado hasta ahora ocho muertos y unos 25,000 afectados y millonarias pérdidas en infraestructura; sin embargo, el presidente panameño, Martín Torrijos, aseguró ayer que no habrá desabastecimiento alimentario, pues los cultivos no han sido afectados severamente.
El Valle incomunicado
También se registró un deslizamiento de tierra en La Mesa de El Valle de Antón que dejó a los residentes incomunicados por varias horas.
Por otro lado, unos 65 vehículos tipo pick up cargados de alimentos secos, agua embotellada, artículos de uso personal, frazadas y colchones trasladaron estas donaciones hacia las áreas afectadas.
Durante el día de ayer, se reforzaron los puentes aéreos, marítimos y terrestres para enviar las donaciones.