Bocas del Toro se está quedando sin alimentos en los supermercados porque no hay abastecimiento vía terrestre.
Las familias han perdido todo y hay más de 13 mil 600 personas afectadas en esta provincia y quienes se mantiene en los albergues no quieren ni pensar en que encontrarán en sus casas cuando regresen.
Gloria Murillo una residente de Finca 02, no puede olvidar esta inundación que acabó con todo lo que tenían en su hogar.
"Perdí todos mis electrodomésticos, no tenemos nada y la ropa tenemos que votarla porque esa agua que inundó nuestra casa también eran aguas negras y no nos podemos exponer a las enfermedades", relató la joven, madre de cuatro niño.
Agregó que salió de su hogar la tarde del sábado con sus hijos antes de la crecida del río y cuando regresó el martes, solo había lodo por todos lados. Con mucha tristeza manifestó que ahora tienen que comenzar de cero, mientras intenta lavar sus casas y recuperar lo que puede después del desastre.
Los pobladores consideran que se necesitan muchos millones de dólares para volver a reconstruir esta provincia que sufrió en 1991 los embates de un terremoto y hace cuatro años fueron sacudidos por otra inundación.
La ayuda humanitaria se ha trasladado desde Chiriquí y luego se reparte en Bocas del Toro a todas las comunidades donde aún no han logrado entrar y helicópteros están llevando bolsas de comida para tirarla en las comunidades donde no pueden bajar.