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Tras recibir la llave de la Ciudad e inaugurar una policlínica que llevará el nombre de su madre, así como sobrevolar los principales puntos comerciales y turísticos de Panamá, el Príncipe Alberto de Mónaco, abandonó ayer el país con rumbo a México.
En horas de la mañana, el heredero del trono de Mónaco, acompañado por su delegación Real visitaron la Casa de la Municipalidad, en donde sostuvo una breve reunión con el Alcalde Juan Carlos Navarro, quien le entregó las llaves de la Ciudad.
Seguidamente, Alberto de Mónaco -junto a la presidenta Mireya Moscoso y el Ministro de Salud, Fernando Gracia- develó la placa que nombra a la Policlínica de Parque Lefevre con el nombre de su madre, la Princesa Grace de Mónaco. Alberto incluso aprovechó para agradecer la hospitalidad de los panameños, hablando en un español más que aceptable.
El paso del heredero por Panamá dejó un acuerdo conjunto en el que ambos Estados se comprometen a intercambiar información sobre actividades financieras sospechosas, así como una declaración conjunta para la cooperación en el turismo. |