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No se presentaron obstáculos.  |
Después de cuatro años de interrupción, los expertos en desarme de la ONU reanudaron su trabajo ayer en Irak, cuyas autoridades, sometidas a fuertes presiones internacionales, garantizaron que cooperarán plenamente con los inspectores.
Los expertos visitaron dos lugares sin que se registrara ningún obstáculo por parte de los responsables locales. Seis miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) se desplazaron a Al-Rachad, 25 km al este de Bagdad, y once expertos de la Comisión de control y verificación de la ONU (Cocovinu) registraron otro lugar situado 70 km al oeste de la capital.
Los inspectores de la AIEA, dirigidos por el francés Jacques Baute, pasaron tres horas en la fábrica Al-Tahaddi, cuyo nombre significa casualmente "El Desafío". El centro está especializado en la producción de generadores y de unidades de enfriamiento para fábricas de cemento, y depende del organismo iraquí de industria militar.
"El equipo llevó a cabo las inspecciones que había previsto con la cooperación de los iraquíes y tuvimos acceso a todo lo que queríamos ver. Esperamos que esta actitud iraquí de hoy sea un reflejo de la cooperación futura", declaró Baute a la prensa. |