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La Cámara de Diputados argentina trata el cronograma electoral, ya aprobado por el Senado, que fija la elección presidencial para el 27 de abril de 2003, tras un compromiso del gobierno de solucionar el conflicto de las deudas hipotecarias que reclamaba la oposición.
El oficialismo peronista estima que cuenta con el apoyo de la mayoría absoluta de diputados, necesaria para dar sanción definitiva al nuevo cronograma electoral, que posterga la fecha del comicio presidencial del 30 de marzo al 27 de abril de 2003.
La eventual segunda vuelta, según la iniciativa, se fija para el 18 de mayo y determina que el Congreso es el que hace la convocatoria al comicio. Los diputados también deben aprobar la renuncia por anticipado del presidente Eduardo Duhalde, fijada para el 25 de mayo, y la suspensión por única vez de las primarias abiertas y simultáneas. Estos puntos se incluyeron en el pacto suscripto por el mandatario, los gobernadores y los bloques parlamentarios, el lunes de la semana pasada, para terminar con la incertidumbre institucional, como reclama el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Senado los aprobó la semana pasada, luego de que fracasó su tratamiento en la Cámara baja, a raíz de la exigencia del radicalismo (aliado parlamentario del gobierno) de abordar en la misma sesión las ejecuciones por las deudas hipotecarias.
El gobierno destrabó la situación al comprometerse el martes a establecer a través de un decreto de necesidad y urgencia un mecanismo de mediación judicial por las deudas hipotecarias, un asunto que también está en el centro de las negociaciones de Argentina con el FMI.
Los debates podrían prolongarse hasta dos días, ya que se trata de la última sesión ordinaria del año, en la que deben tratarse además otro centenar de proyectos de todo tipo. Sólo se oponen al nuevo calendario electoral, los peronistas alineados con los ex presidentes Carlos Menem (1989-99) y el efímero Adolfo Rodríguez Saá (siete días en diciembre 2001), enemigos de Duhalde en la interna partidaria. |