Las experiencias que más influyen en que el niño presente trastornos del sueño son:
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Dormir en cama de los padres.
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Accidentes o enfermedad del niño.
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Separación o ausencia de la madre (laboral, viaje, etc).
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Depresión materna.
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Los niños pueden considerar que la hora de dormir es un momento en que son alejados del amor y cuidado de sus padres (ansiedad de separación).