Por primera vez en los seis años que completa el Plan Colombia, la caída del área cultivada con coca y la disminución de la producción en territorio colombiano se reflejan en la oferta del alcaloide en las calles de Estados Unidos.
El zar antidrogas de EU, John Walters, aseguró que desde hace meses la cocaína colombiana que se consume en Washington y Nueva York, es más cara y de menor calidad.
"Nos complace anunciar que a partir de febrero, según nuestros muestreos, dentro de Estados Unidos hubo un cambio en la disponibilidad de la cocaína", dijo Walters, director de la Oficina Nacional de Control de Drogas.
El porqué de esa situación, según el funcionario de la administración Bush, es claro: los esfuerzos contra el narcotráfico realizados por Colombia funcionan y están minando "la vitalidad de la bestia".
En el mismo lapso, la pureza ha caído en niveles cercanos al 15 por ciento. Por cada seis miligramos de coca, le están añadiendo casi cuatro de productos como harina y leche en polvo.