La descontaminación de los antiguos polígonos de tiros se mantiene latente. Y es que la limpieza de los polígonos y de las antiguas bases, dejadas por las tropas de EU, a su salida del territorio en 1999, ya han costado varias vidas humanas.
En Panamá han muerto 21 panameños a causa de municiones sin detonar en áreas militares.
Solo una indemnización de B/.5, 000 dólares pagó el gobierno estadounidense a los familiares de Agustín Cruz, un recolector de latas que murió al ingresar al polígono de tiro de Nuevo Emperador, en busca de cobre.
El peligro de que más muertes de panameños ocurran se incrementa, al descubrirse que humildes personas ingresan a los sitios de tiros en busca de hierro viejo debido a la denominada "fiebre del hierro" que tanto sacude a Panamá como a otros países.
Durante la reciente visita a Panamá, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush y el presidente Martín Torrijos, reconocieron divergencias en torno a la descontaminación de los polígonos, pero también admitieron que es un asunto sobre el que se puede seguir conversando.
El hecho contrasta con lo expresado anteriormente por funcionarios y diplomáticos estadounidenses que han expresado que la limpieza de los campos de tiro es un asunto cerrado.
La limpieza de los polígonos de Piña, Nuevo Emperador, Balboa Oeste y la Isla San José, ha sido uno de los aspectos más álgidos, que está pendiente de definir entre ambas naciones.
LIMPIEZA CON FONDOS HUMANITARIOS
La Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), desde 1996 asumió el control de las áreas revertidas y la supervisión de los polígonos de tiros, pero fue poco lo que pudo hacer. Ahora esta supervisión quedó en manos de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
La administradora de la ANAM, Ligia Castro de Dones, señaló que la limpieza de los polígonos de tiro, contaminados con explosivos, podrá realizarse con fondos humanitarios.
Castro indicó que la ayuda humanitaria se utiliza en casos de hambruna o para limpieza de áreas contaminadas con artefactos explosivos y minas que afectar a civiles.
Las empresas alemanas tienen experiencia con trabajos de descontaminación de áreas de riesgo en Europa, África y Asia. También han mostrado interés empresas de Inglaterra, China, Canadá, Estados Unidos y Nicaragua.
REALIDAD DE LA CONTAMINACION
Una organización no gubernamental norteamericano de nombre Fellowship of Reconciliation, elaboró en 1998, un informe en donde detalla minuciosamente el nivel de contaminación de las bases militares norteamericanas en Panamá.
Los estudios realizados y que son del conocimiento del Pentágono, establecen que existen otros lugares, (3, 000 hectáreas) además de las áreas de impacto de alto riesgo, que tienen alta concentración de municiones sin detonar.
Esta área de igual forma mantienen agentes contaminantes y supuestos restos de armas químicas, bacteriológicas y radioactivas usados para experimentos y prácticas militares con municiones cargadas de uranio empobrecido.
Tal es el caso del Centro Experimental de Piña, Nuevo Emperador, Balboa Oeste y la Isla de San José situada en el Archipiélago de las Perlas, cerca del litoral pacífico.
El informe revela que desde la década de 1920, Estados Unidos desarrolló "un programa activo de armas químicas, entre ellas gas mostaza, en unas siete bases de Panamá".
En el fuerte Clayton, cerca de la ciudad y en la Isla de San José, el ejército de Estados Unidos realizó más de 130 pruebas con gas mostaza, mostaza destilada, fosgeno, cloruro cianógeno y cianuro hidrógeno entre 1944 y 1947.
Los mencionados agentes químicos conservan varias décadas su poder letal. Restos de estas armas fueron almacenadas en un lugar secreto de la antigua base militar de Río Hato, en la provincia de Coclé.
REACCIONES SOBRE CONTAMINACION
Políticos panameños consideraron un avance que los presidentes Bush, y Torrijos, abordarán el "delicado" tema de los polígonos de tiro utilizados en este país por el Ejército estadounidense.
El ex mandatario Ernesto Pérez Balladares, al referirse a las declaraciones de Bush, sobre la limpieza de los polígonos de tiro, dijo que presidente EU no aterrizó en el problema.
El presidente del Partido Solidaridad, José Raúl Mulino, dijo al que, al parecer, ha quedado abierta la posibilidad de tratar el tema diplomáticamente.
El secretario de defensa del SUNTRACS, Saúl Méndez, dijo que lo manifestado por ambos presidentes "no refleja ningún compromiso final" sobre la limpieza de los polígonos.
Panamá aspira a lograr un acuerdo similar al de EU y Canadá, un país en donde el nivel de contaminación no es tan alto como en los polígonos panameños, a través del cual los canadienses recibieron 100 millones de dólares en indemnización.