Eliécer Hidalgo afina su guitarra. A su lado su hija Dina, repasa mentalmente cada línea de una décima de la autoría de su padre. A una seña surgen de la voz de esta niña de ocho años, uno de los 14 torrentes que ya domina, para cantarle a la patria, la naturaleza o los valores cívicos.
A los cinco años “Dina” como cariñosamente la llama su padre, incursionó en el canto de la décima panameña, siguiendo los pasos de su progenitor, quien confiesa su amor desde niño por el canto de la décima, aunque ahora no puede cantar.
Hidalgo explica que al igual que intenta inculcar ese mismo amor en su hija, lo hace en otros niños a quien instruye en el canto de la décima panameña, con la intención de rescatarla del olvido.
Explica que su hija recibe instrucción los días sábado en la Casa de la Cultura, permitiéndole dominar entre 14 y 16 torrentes lo cual demostró junto a otros seis niños el pasado 18, en una actividad organizada por la Casa de la Cultura.
No obstante existen torrentes que para “Dina” han sido un tanto difíciles de aprender como el Valdivieso, Gallino Zárate, aunque ella le ha tomado amor al mismo.
El primer concurso en el que participó fue con motivo de la celebración del Semana de los Valores organizada por el Ministerio de Educación, ganando el concurso interno y quedando de segundo lugar a nivel nacional.
Hidalgo dijo que las décimas que interpreta su hija son de su autoría, aunque en ocasiones debe recurrir a otros autores para lograr las décimas que se asignan al resto de los niños. “Es un trabajo muy grande” el componer décimas para todos los niños, cuyos temas son cívicos, medio ambiente y la familia.