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POR DECLARACION Castro y Flores se enfrentan
Francisco Flores rechazó las aseveraciones de Castro y dijo que no admite que se acuse a El salvador de apoyar al terrorismo. Fotos / AP

Panamá
ACAN-EFE
El presidente de Cuba, Fidel Castro, y el de El Salvador, Francisco Flores, se enzarzaron ayer en una agria discusión, tras la negativa cubana a suscribir una resolución de condena del terrorismo de ETA que habían propuesto los salvadoreños. Castro justificó su negativa a adherirse al texto por el hecho de que no contempla una condena genérica al terrorismo del que su país, según dijo, también es víctima. Pero la disputa se inició después de que Castro denunciara que ciudadanos salvadoreños y guatemaltecos reclutados por el anticastrista Luis Posada Carriles cometieron actos de terrorismo contra Cuba. En su réplica, Flores dijo que la declaración propuesta de condena al terrorismo "no pretende ser excluyente", manifestó su indignación por las acusaciones de Castro contra su país, y denunció a su vez la intervención de Cuba en la guerra interna de El Salvador (1980-1992). El presidente salvadoreño dijo que no podía admitir "especialmente viniendo de usted" que se acuse a El Salvador de proteger estos actos criminales, y agregó que "nuestro gobierno jamás se va a poner del lado de los terroristas". Flores dijo que es inadmisible que se "me acuse a mí en este foro de responsabilidad en el caso de Luis Posada". La discusión llegó a ser interrumpida por el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, quien pidió pasar a la votación de la propuesta, y continuar después con el debate. Pero Castro insistió en ejercer la réplica, argumentando que tenía derecho a defenderse tras ser acusado por el presidente de El Salvador "de los muertos en la guerra" interna salvadoreña. El presidente cubano señaló que no admite que se le "pretenda achacar las causas de la guerra salvadoreña", aunque reconoció que su país ha apoyado los movimientos revolucionarios en América Latina. Castro admitió que su gobierno haya "entrenado en territorio cubano a muchos guerrilleros con la colaboración de otros países", cuyos nombres no mencionó. "El apoyo revolucionario es una tradición" dijo Castro, que señaló que a España durante la guerra civil también la ayudaron muchos países y contó con la colaboración de las brigadas internacionales. SALE POSADA CAPRILES El director del Servicio de Protección Institucional, Alejandro Garuz, dijo que aun cuando hay fuertes indicios que vinculan a Luis Posada Carriles y a otros con un supuesto atentado contra Fidel Castro, lo más probable es que no sean enjuiciados en Panamá, sino que se les deporte. Sin embargo, Garuz no precisó para dónde se les deportará, si a Cuba, su país de origen, a Estados Unidos, que los acogió una vez, o a El Salvador que es donde actualmente residen. Garuz manifestó que efectivamente, los detenidos tenían documentos falsificados que no coincidían con su identidad. El director del SPI confirmó que hay "indicios de su posible vinculación" con un atentado para asesinar a Fidel Castro, pero dijo que estos datos no están confirmados. "Las leyes panameñas exigen que los extranjeros que ingresan ilegalmente al territorio sean sacados inmediatamente del territorio", agregó. Garuz indicó que ni el gobierno cubano ni ningún otro ha pedido la extradición de Posada Carriles y los otros. HABLA FIDEL Luego del acto de clausura, el Comandante Fidel Castro, acompañado por el Canciller panameño, José Miguel Alemán, ofreció una conferencia de prensa, en la cual dijo que los panameños se habían llenado de gloria por haber arrestado rápidamente a Luis Posada Carriles, aunque habían adquirido una gran responsabilidad. Castro -más que exponerse sobre los problemas de la niñez, dedicó casi todas sus declaraciones hacia la figura de Luis Posada Carriles y al supuesto complot hacia su vida que planeaba perpetrar. Según Fidel, Posada Carriles cobraría un millón de dólares por el trabajo de matarlo en Panamá.
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