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TEMAS DE ACTUALIDAD
El camino
hacia el futuro

Roberto Rubatino
A pesar del
desarrollo histórico, es cierto que disponemos de una
cultura mucho más amplia que la de cualquiera sociedad
anterior. Pero la cultura se ha ido acumulando también
en otras épocas y momentos sin que la sociología
apareciera.
Digo esto, porque la educación, la cultura, etc., se
fundamentan en un criterio humanista que debe actuar ininterrumpidamente
en todo el conjunto de las transformaciones sociales, técnicas,
económicas e ideológicas que superan el mundo de
los antagonismos de clase, enajenación y deshumanización.
Tomando en cuenta todos estos factores podemos asegurar la
poca importancia de nuestra juventud hacia el futuro, su educación
y lo que nos espera este milenio, que no es más que los
retos que debemos enfrentar hacia la vida.
Digo esto, porque la gran mayoría de nuestra juventud
hoy en día, producto de la crisis educativa, no se preocupa
por su educación o su futuro. Como docente universitario
sabemos que llegan a la universidad para recibir una educación
pero ignoramos cuál es el grado máximo de educación
que cada uno de ellos asimila y por lo tanto es de importancia
conocer su capacidad intelectual.
Realmente vivimos en una época en la que a cada momento
nos preguntamos ¿Cómo entendemos mejor en este
estado caótico o de confusión, los fracasos de
nuestra juventud en su educación?
¿Cómo llevar una forma de vida sin movimientos
destructivos para la normalidad de la vida estudiantil? Los estudios
sociológicos muestran que nuestros jóvenes estudiantes
invierten mucho menos tiempo en leer libros. Fundamentalmente
llaman la atención los estrenos y programas de entretenimiento,
o sea, de los que puede hablar por la mañana con sus amigos.
Su interés hacia las diversas secciones de los diarios
llama la atención, por extraño que parezca, los
artículos consagrados a la educación de la adolescencia
(aparte de los temas deportivos), son lo que más lo atraen.
También les interesan artículos sobre temas
morales. Son menos leídos los materiales publicados sobre
problemas de la literatura y el arte, la vida internacional,
la ciencia y las técnicas, si no son sancionalistas.
En general, la vida es una larga cadena de éxitos y
fracasos, todo el mundo lo sabe y sin embargo, pocos son los
que consideran que la Educación es un proceso de transformación
integral del hombre y de su esencia misma, que lo hace capaz
de convertirse en sujeto de las relaciones productivas.
Concluyo: Que es necesario llevar a cabo una política
educativa profunda y concreta que contribuya a elevar la educación
a una actividad integral del hombre que congrega la actividad
práctica, la moralidad, el arte, cultura, etc., y que
debe ser un servicio al bien del pueblo y orientada al colectivismo
fraterno que conlleve al respecto pleno a la vida y el camino
hacia el futuro.
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