La tolerancia es la aceptación de las expresiones y actuaciones de los demás, aunque no coincidan con las propias.
Ese valor parece estarse perdiendo cada vez más entre los seres humanos.
Eso se refleja casi a diario con los diferentes hechos violentos que ocurren en distintos barrios y comunidades del país.
Los hospitales y cementerios están repletos de personas que han perecido a causa de las denominadas "viejas rencillas", pues no supieron canalizar las diferencias con terceros a través del diálogo.
SALVAJISMO
Un ejemplo de eso fue lo ocurrido ayer, martes, en el distrito de Arraiján, cuando un agente de seguridad murió a manos de su vecino con el que tenía viejas diferencias.
El resultado: un fallecido y el agresor herido y hospitalizado, y varias familias sumidas en el dolor y la desesperación.
Otro hecho violento cuyo móvil parece estar originado por las viejas rencillas, ocurrió en horas de la noche del lunes en Cabuya, en el corregimiento de Tocumen.
Un hombre de 25 años recibió cinco balazos en diferentes partes de su anatomía que le fueron enviados supuestamente por un sujeto con el que mantiene diferencias.
Esquilsen Martínez recibió tres disparos en la espalda, uno en el abdomen y otro en el brazo izquierdo.
El herido fue conducido de emergencia hasta la Policlínica JJ Vallarino, en el corregimiento de Juan Díaz, y posteriormente fue remitido hasta el Hospital Santo Tomás, donde quedó recluido.
En lo que va del año 2009, más de 650 personas han perdido la vida por hechos violentos.
Y aunque la mayoría de esos asesinatos son atribuidos al crimen organizado y sus delitos conexos como el narcotráfico y las pandillas, también existe un porcentaje significativo de muertes cuyo móvil se presume que han sido originados por rencores.