La fuga de más de 50 presos de las diferentes cárceles del país ha dejado en tela de juicio que la idea de retirar a los custodios civiles para evitar las escapatorias en las prisiones es una decisión equivocada, afirmó ayer, martes, el Defensor del Pueblo, Ricardo Vargas.
Enfatizó que las medidas en materia de seguridad penitenciaria "han sido cosméticas, porque no van al fondo del problema del sistema, el cual está en crisis".
Resaltó la importancia de adoptar medidas institucionales coordinadas que permitan establecer políticas públicas en materia penitenciaria, porque mientras no se logren esos avances, continuarán las violaciones a los derechos humanos y la imposibilidad de resocializar a las personas que delinquen.
Recomendó que el gobierno instituya instrumentos de ayuda penitenciaria y ponerlos a funcionar mediante un patronato.