El Barcelona se presentó, ayer, en sociedad como un firme aspirante a luchar por la Liga de Campeones, tras derrotar al AC Milán (2-1) y ofrecer un gran recital futbolístico, resuelto en el último suspiro con un espectacular gol de Ronaldinho Gaucho, que llevó el delirio a un Camp Nou prácticamente lleno por primera vez esta temporada.
Ronaldinho se encargó de poner la puntilla a un partido que parecía estar a punto de acabar con empate a uno, tras recibir un pase de Samuel Eto'o y romperle la cintura a un defensa milanista antes de batir de un potente zurdazo al portero Nelson Dida.
Se jugó la cuarta jornada del Grupo F de la primera fase de la Liga de Campeones, disputado ante 90.465 fans.