Nacimientos con malformaciones congénitas y enfermedades en la piel, son atribuidas al posible consumo de agua proveniente del río Santamaría, que abastece a las provincias de Veraguas, Herrera y Coclé.
Según la bióloga María Urieta, quien ha estudiado por años problemas relaciones a la contaminación, el río Santamaría que abastece del vital líquido a Santiago, no es protegido adecuadamente, porque a pesar que existen las leyes de la Autoridad Nacional del Ambiente, las personas insisten en arrojar desperdicios y sustancias que afectan enormemente este importante recursos de la naturaleza.
Además propician el derribo de árboles en las márgenes del más caudaloso río de las provincias centrales sin importarles las consecuencias.
CONSECUENCIAS
La bióloga y defensora de la naturaleza con muchos años de experiencia al dedicado tema de conservación del medio ambiente y capa de ozono, dijo durante una entrevista que es sumamente preocupante los nacimientos de niños en el Rincón de Santamaría y varias comunidades de Veraguas con malformaciones congénitas, y la aparición de enfermedades en la piel.
Destacó que el mayor problema de contaminación en los ríos, a parte de la deforestación están los desechos tóxicos que dejaron las minas de Santa Rosa en Cañazas y Remance en San Francisco.