A pesar de las grandes inversiones que han hecho los últimos gobiernos para garantizar la presión del agua potable en la ciudad, las viviendas ubicadas en lugares altos continúan sin el vital líquido y para poder adquirirlo deben colocar bombas de agua y tuberías que conduzcan el preciado líquido hasta sus hogares.
En los edificios de las Cuatro Potencias, la realidad no puede ser más palpable. Una telaraña, pero de tubos de PVC están conectados desde tierra hasta el último piso.
Durante la década del 70 y 80 esto no ocurría. El crecimiento de la ciudad y de barriadas en las afueras demanda que la planta potabilizadora de Monte Esperanza genere más agua.
La administración del gobierno anterior dejó en ejecución la instalación de nuevas tuberías para mejorar el suministro de agua, aunque la obra no está funcionando, se espera que la escasez en los edificios altos se pueda solucionar. Si llega a ocurrir quedarían inservibles miles de bombas de agua compradas por los inquilinos a un costo de 80 balboas.