Decenas de miles de japoneses se congregaron el domingo en refugios provisionales, luego que varios sismos en el norte de Japón destruyeron viviendas, derribaron puentes y descarrilaron trenes, matando al menos a 21 personas e hiriendo a otras 2,000. Hay ocho personas que figuran como desaparecidas.
Un terremoto de magnitud 6,8 con epicentro en Ojiya, a unos 260 kilómetros al noroeste de Tokio, estremeció la región el sábado por la noche, causando el descarrilamiento de un tren bala, agrietando carreteras y estremeciendo edificios inclusive en la capital de Japón. Hubo varios remezones durante la noche y hasta las últimas horas del domingo.
Miles de residentes rurales, muchos de ellos ancianos, fueron evacuados de casas destruidas y llevados a refugios de emergencia.