La guerrilla de las FARC cambió su estrategia para poder aguantar la ofensiva militar de las Fuerzas Armadas colombianas pero no ha perdido su capacidad de respuesta armada, según un estudio de la Fundación de Seguridad y Democracia.
El análisis señala que si bien las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) están en una actitud defensiva, han logrado desarrollar acciones de "impacto considerable", con un aumento de bajas en el Ejército.
El estudio indica que en los cuatro años del gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) morían tres guerrilleros por cada combate; durante la época del presidente Alvaro Uribe (desde agosto de 2002), se rebajó a 1,2.