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CONSULTORIO
Un nuevo
tratamiento francés contra la osteoporosis

Redacción
Crítica en Línea
Estimado
Dr. Hiller: Mi padre tiene varias fracturas en la espalda producidas
por la osteoporosis que padece. Los médicos confían
en que el dolor disminuya, aunque éste no desaparece y
él está la mayor parte del tiempo en la cama. He
oído que una inyección de cemento en los huesos
de la espalda puede ser muy útil en estos casos. ¿Puede
explicarme un poco en qué consiste esta técnica
?
Estimado lector: Inyectar una sustancia similar al cemento
directamente en las vértebras es una técnica llamada
vertebroplastia. Concretamente puede paliar los dolores de espalda
relacionados con la osteoporosis de la columna vertebral, y como
fortalecen las vértebras inyectadas sirve para prevenir
futuras fracturas.
La intervención consiste en introducir una aguja en
la vértebra a tratar a través de la piel. El cemento
entonces es inyectado, rellenando los poros y las grietas de
la vértebra dañada. En una sola intervención
pueden ser tratadas hasta tres vértebras en las cuales
pueden ser aplicadas una o más inyecciones de cemento.
El "cemento" utilizado en la vertebroplastia es
normalmente una resina epóxida llamada metilmetacrilato,
la misma sustancia que se utiliza para implantar prótesis
de cadera y de rodilla. Esta sustancia junto con un compuesto
que permite que el cemento pueda ser visto fácilmente
a través de rayos-X, son mezcladas previamente antes de
preparar la inyección. El cemento, una especie de engrudo
muy consistente, empieza a solidificarse a los pocos minutos
de su preparación.
La intervención completa dura de una a dos horas, y
para practicarla se necesita anestesia general o bien una combinación
de sedantes con anestesia local. En las primeras 24 horas de
haber sido practicada, muchos enfermos se levantan y andan con
un leve dolor o incluso sin dolor alguno. A veces se produce
un ligero aumento del dolor justo después de la intervención
que puede ser remediado fácilmente con fármacos
anti-inflamatorios y analgésicos. Las vértebras
de los enfermos de osteoporosis son muy porosas y frágiles
y pueden fracturarse al recaer sobre ellas el peso corporal o
al menor accidente, provocando encorvamientos y disminuyendo
la estatura características ambas asociadas a la vejez.
Fracturas de esta clase pueden pasar desapercibidas, o pueden
producir un dolor tan intenso que los enfermos no puedan ni estar
rectos.
Para el dolor de la osteoporosis originada por una fractura
de la columna vertebral se recomienda normalmente guardar cama
y tomar calmantes. El dolor intenso, que algunas veces incapacita
al enfermo, normalmente desaparece en un periodo de tiempo que
oscila entre las tres y las seis semanas. Aunque para algunas
personas, el dolor y las limitaciones físicas persisten
ocasionándoles graves problemas. La inmovilidad prolongada
en aquellos enfermos más seriamente afectados puede hacer
que aumente la debilidad de los huesos; también aumenta
el riesgo de las úlceras de presión (las escaras).
La vertebroplastia parece proporcionar un remedio prometedor
en aquellos casos de dolor más agudo, no sólo porque
alivia el dolor sino también porque fortalece las vértebras
y por lo tanto las protege de posibles fracturas. El doctor francés
Herve Deramond y sus colegas, que fueron los primeros en practicar
la vertebroplastia, descubrieron que más del 90% de los
80 enfermos con la columna vertebral osteoporótica objeto
de su estudio pudieron caminar sin el más mínimo
dolor a las 24 horas de la intervención. El seguimiento
a dichos enfermos, que osciló según los casos entre
el mes y los 10 años, demostró que el restablecimiento
fue total y permanente. Las conclusiones de esta investigación
fueron publicadas en el número de mayo de 1998 de la revista
especializada Radiologic Clinics of North America. La vertebroplastia
también ha sido utilizada para paliar el dolor asociado
con la debilidad vertebral originada por tumores vasculares benignos
de la columna vertebral. En una investigación reciente,
se comprobó que la vertebroplastia disminuía el
dolor rápidamente en más del 90% de 38 enfermos
con angiomas y más del 80% de 101 enfermos con tumores
de columna malignos.
En otra investigación también dirigida por el
doctor Deramond, se indicaba que el porcentaje de casos con complicaciones
posteriores era del 1 al 3% en enfermos con osteoporosis, del
2 al 5% en aquellos que padecían angiomas y del 10% en
aquellos que padecían tumores malignos en la columna vertebral.
Para prevenir esto, los médicos usan radiografías
para guiar la aguja y dirigir el movimiento del cemento al ser
inyectado. De esta forma y para evitar que el cemento fluya demasiado,
se puede controlar que éste fluya mejor y de paso reducir
la posibilidad de que se produzcan filtraciones.
Si el cemento se derrama fuera de las vértebras, existe
el riesgo de que comprima las raíces de los nervios de
la columna vertebral o la misma columna vertebral, es necesario
cuanto antes una intervención quirúrgica. En manos
expertas esto rara vez sucede -un estudio sobre 258 enfermos
intervenidos reveló que sólo un enfermo necesitó
cirugía a causa de tal complicación. Sin embargo,
la vertebroplastia debe ser realizada de forma que facilite tal
intervención quirúrgica si surgiera el caso.
Aún se desconoce con exactitud por qué la vertebroplastia
detiene el dolor, aunque generalmente es atribuido al menos parcialmente
a que la intervención facilita la capacidad estabilizadora
del mecanismo vertebral. Además, algunos especulan con
que el cemento puede mecánicamente, químicamente
o térmicamente destrozar las terminaciones nerviosas locales,
exterminando así el dolor. Las hipotéticas ventajas
térmicas pueden resultar del hecho de que el metilmetacrilato
calienta y endurece las terminaciones nerviosas.
Al estar demostrado que la vertebroplastia fortalece las vértebras,
algunos expertos han sugerido que este procedimiento es muy recomendable
para eliminar el dolor en aquellos enfermos cuyas vértebras,
debilitadas por tumores o por la osteoporosis, estén al
borde de un colapso vertebral.
Hay muchos factores que deben ser considerados por un médico
a la hora de seleccionar a aquellos enfermos idóneos para
que se les practique una vertebroplastia, lo inteligente en este
caso sería consultar a diversos doctores de varias especialidades
antes de decidirse.
A pesar de que la primera vertebroplastia fue llevada a cabo
en Francia en la década de los 80, en los últimos
tiempos han sido únicamente doctores estadounidenses los
que han empezado a practicarla. La práctica de la vertebroplastia
dentro de los Estados Unidos es todavía muy limitada -y
aún están realizándose varias investigaciones-
aunque parece ser una opción muy prometedora para enfermos
que, a pesar de un tratamiento adecuado, siguen padeciendo debilidad
y dolores de espalda relacionados con la osteoporosis, los angiomas,
o tumores cancerígenos de columna vertebral.
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A pesar de que
la primera vertebroplastia fue llevada a cabo en Francia en la
década de los 80, en los últimos tiempos han sido
únicamente doctores estadounidenses los que han empezado
a practicarla. La práctica de la vertebroplastia dentro
de los Estados Unidos es todavía muy limitada -y aún
están realizándose varias investigaciones- aunque
parece ser una opción muy prometedora para enfermos que,
a pesar de un tratamiento adecuado, siguen padeciendo debilidad
y dolores de espalda relacionados con la osteoporosis, los angiomas,
o tumores cancerígenos de columna vertebral.
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