En el mismo abandono en el que se han quedado algunas de las fincas bananeras independientes de Divalá en Chiriquí, están varios puentes que comunican a estas comunidades.
El puente que comunica a la finca Santa Ana, con la comunidad de Chiriquí Viejo, es el peor de los puentes, y el responsable de que a diario varios carros queden atrapados entre sus viejos tablones, con el riesgo de caer al canal que mantiene un afluente espeso.
Víctor Morales, un residente en el lugar, dijo que cuando pasan algunos carros por ahí, los tablones se deslizan y los arreglan para que sigan pasando.