El enviado especial de la ONU a Sudán, Jan Pronk, abandonará el país, como solicitó el Gobierno sudanés, y se desplazará a Nueva York para mantener consultas el miércoles con el secretario general, Kofi Annan.
El portavoz de la ONU, Stephan Dujarric, confirmó la salida de Pronk de Sudán y aseguró que, pese a que ha sido llamado a consultas, el alto funcionario sigue contando con la confianza de Annan, por lo que se mantiene en el cargo.
El Gobierno sudanés acusó a Pronk de "animadversión" hacia el país africano y su ejército y lo culpó de participar en actividades no especificadas, "incompatibles con su misión", según un comunicado distribuido por la agencia nacional de noticias sudanesa.
Pronk, un ex político holandés, se ganó las críticas del ejército sudanés tras publicar este mes en su "blog" personal que los militares habían sufrido muchas bajas durante luchas recientes con los rebeldes en el norte de Darfur.
"Informes dan cuenta de cientos de víctimas, muchos soldados heridos y muchos prisioneros", afirmó Pronk.