Los diez títulos que lleva ya Roger Federer esta temporada han convertido al suizo en el primer jugador desde que comenzó la Era Open (1968) en ganar diez o más torneos en tres temporadas consecutivas, un nuevo hito para un palmarés al que todavía le quedan pequeños retos.
El mágico jugador helvético ganó 11 torneos en el 2004 y otros 11 en la temporada pasada, y en ésta todavía puede ampliar sus cifras, pues tiene previsto, en principio, disputar el de Basilea esta semana, y luego después el de París Bercy, para culminar en la Copa Masters de Shanghai una temporada histórica.
En la primera cita de su ciudad natal, si su tobillo derecho se lo permite, Federer tiene una deuda pendiente. Desde que era un niño formó parte del torneo, incluso como recogepelotas, y luego como profesional ha jugado en Basilea seis veces, pero no ha logrado aún la victoria, a pesar de que ha alcanzado dos veces la final allí.
En el 2000 la perdió contra el sueco Thomas Enqvist y un año después contra el británico Tim Henman. En el 2002 cayó en semifinales contra el argentino David Nalbandian. Basilea es su pequeña espina, como lo son también los Masters Series de Roma, Montecarlo y París, la Copa Davis, y por supuesto, Roland Garros.