La escena era similar a las vistas en las películas de Mario Moreno "Cantinflas".
En primer plano se encontraba una humilde casa construida de zinc y troncos, la misma estaba rodeada por varias personas con cuchillos en manos.
Adentro de ese "domicilio", ubicado en Santa Marta de Villalobos, en Pedregal, estaba "Machito", apodo de Máximo Castillo, de 44 años, y quienes lo acechaban forman parte de la familia Jiménez Barsallo.
Los Jiménez Barsallo acusan a "Machito", un "piedrero" del área, de haberse metido en su casa, de donde supuestamente se llevó más de quinientos dólares en efectivo y varios recibos de joyas empeñadas.
Según Cristóbal Jiménez, de 23 años, hijo de la señora Benilda Barsallo, propietaria de la residencia y dueña del dinero, entre la noche del viernes y amanecer del sábado se cometió el robo.
Por la ventana de vidrios se introdujo el malhechor; pero como todas las personas que estaban dentro de la casa se acostaron en el mismo cuarto, nadie logró enterarse del suceso, explicó Cristóbal.
Aunque los Jiménez Barsallo no vieron a Máximo dentro de la casa, sustentaron su denuncia en que éste es la única persona que roba por el lugar.
Además, señalaron que otro enfermo de las drogas de nombre Rubén, quien vivía con "Machito", aseguró que éste tenía mucho dinero.
TESTIMONIOS
De acuerdo con el testimonio de Rubén, Concepción Sierra, la cónyuge de "Machito", junto con éste lo botaron de la casa y lo amenazaron por soplón.
En tanto, Máximo Castillo se defendió al explicar que había vendido un televisor viejo y le habían pagado 15 dólares.
Personal de la Policía Nacional llegó al lugar con el propósito de aclarar el robo.
En los últimos meses en varias ocasiones los moradores intentaron linchar a "Machito".