Desde que hizo su aparición en el escenario político panameño, siempre tuve la certeza de que en ese campo Rubén Blades iba a ser víctima del Principio de Peter y han pasado treinta días, desde que fue designado para dirigir el Instituto Panameño de Turismo, ya se le conoce como el "ministro turista", debido principalmente a los pocos días que ha permanecido al frente de la institución y el resto viajando. Rehuir forma parte de ese principio.
Pero donde más ha demostrado en ser un fiel seguidor de la Teoría de Peter, es escucharlo hacer declaraciones desacertadas como la de cortarle las manos a los funcionarios bajo su mando, buscando con el terror tener esa jerarquía, que no se ha ganado.
No se le ha escuchado al señor Blades unas declaraciones coherentes en cuanto a la industria del turismo, nunca se ha referido por ejemplo sobre cuáles son sus planes para conquistar al turismo mundial. Cuáles son sus planes en cuanto al ecoturismo, el turismo gastronómico, el turismo cultural, ese gran mercado de turistas con mucho dinero, que viaja mucho y exige bastante en cuanto a la atención. Cuáles son los proyectos que pretende poner en ejecución a corto, mediano y largo plazo el distinguido cantaautor.
Hace poco leímos declaraciones sobre la próxima llegada a Panamá del Turista un Millón, y pese a hacer la búsqueda en páginas especializadas sobre el turismo, las últimas cifras, la encabeza México con 18.7 millones de turistas que ingresaron al país en el 2003, en el renglón referente a los ingresos económicos la encabeza Bahamas, ¿Dónde está Panamá? En ese tan preciado listado distinguido Don Rubén Blades.
Por otro lado, no hemos sabido nada de que planes tiene usted para hacer de nuestro Panamá, un país que aprovechando que tiene sol, playas, ecoturismo y negocios por desarrollar, comience la infraestructura necesaria para atraer a esos cientos de miles de turistas que salen todos los años, en la búsqueda de un lugar que cuente con servicios de calidad para atenderlo, como quiere, ese turista que paga por ello.
Esperamos que el IPAT no ponga todos los huevos en una sola canasta y dirija el 100% de sus esfuerzos a promover el turismo de cruceros, ya que es sabido que solo el 10% del turismo de sol y playa, proviene de allí, pero además, si no lo saben el éxito de esa clase de turismo está en el lugar donde se compra los paquetes, allí se queda el dinero, tendrá el nuevo director de Turismo, el interés, para iniciar una campaña para lograr que Panamá sea designada puerto de salida de cruceros.
Doy término a este artículo como lo empecé, señalando que "no es lo mismo salsa que turismo".
De eso estoy plenamente seguro.