El ministro de Trabajo, Reynaldo Rivera, conversó con empresarios encargados de la producción bananera en las fincas bananeras independientes de Divalá, donde se han propuesto alternativas para mantener las fuentes de trabajo.
Rivera explicó que el problema en Divalá obedece a distintas razones como la situación con la sigatoka negra, los empresarios con pocos recursos económicos, además de las limitaciones en las cuotas o licencias que se otorgaron en el mercado internacional del banano.
El titular de la cartera de Trabajo les planteó que el Estado tiene que examinar con cuidado este tipo de cosas, de tal manera que se defina una política bananera que permita que el problema se unifique y juegue un papel colaborador sin caer en el paternalismo.
Rivera asegura que es necesario establecer una política de relación con los organismos internacionales para plantearles que en Panamá hay un gobierno que está dispuesto a ayudar tanto a los trabajadores como a los productores.
A través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario buscarán un mecanismo con los acreedores hipotecarios donde algunas fincas que fueron cerradas se logre reactivarlas y recuperar las fuentes de trabajo.