El ejército israelí mató ayer a ocho militantes extremistas en la Franja de Gaza, elevando a 45 el número de palestinos que han muerto en una de las operaciones militares más mortíferas en la zona en cuatro años de conflicto.
En la ciudad de Gaza uno de los principales dirigentes del grupo extremista Hamas murió, dijo una fuente de la seguridad palestina, cuando un misil lanzado por un caza israelí impactó el automóvil en el que viajaba con otra persona.
Unos 200 tanques y otros vehículos blindados del ejército israelí controlan ya una zona de nueve kilómetros cuadrados de la Franja, en una operación masiva que comenzó el martes, bautizada "Días de Penitencia", tras la muerte el miércoles de dos niños israelíes y un adulto por la explosión de un proyectil en la localidad fronteriza de Sderot, que es un blanco frecuente de dichos ataques.
Esta cifra de 45 palestinos y tres israelíes muertos la convierte en los tres días más sangrientos en el norte de Gaza desde que comenzó el levantamiento palestino en septiembre de 2000.