Las calles del centro de la capital haitiana estaban bloqueadas ayer con automóviles volcados y escombros, mientras simpatizantes del derrocado presidente Jean Bertrand Aristide convocaban a un tercer día de demostraciones para exigir su retorno.
La cifra de muertos se elevó al menos a siete personas. El viernes, el jefe de policía, Leon Charles, dijo que cuatro agentes habían sido asesinados en enfrentamientos. Tres de los agentes habían sido decapitados, y el otro fue muerto a balazos, dijo Charles. La mayoría de los vendedores se mantuvieron apartados de las protestas.