Al menos 46 personas murieron ayer en dos estados de India, debido a explosiones de bombas colocadas por grupos separatistas, en uno de los días más sangrientos en esta región del país.
Los hechos más graves ocurrieron en el estado de Nagaland, donde 26 personas murieron y más de 50 resultaron heridas como consecuencia de varias explosiones en esta región del noreste de India, en el peor ataque desde que hace siete años comenzó un alto el fuego acordado con el principal grupo separatista de Nagaland.
Los otros incidentes se produjeron en el vecino Estado de Assam, donde 11 personas murieron en enfrentamientos de grupos guerrilleros separatistas, y una más murió en la explosión de otra bomba.
La policía india informó que los ataques en los dos estados no estarían relacionados. Dos bombas explotaron en un mercado situado en el centro comercial de Nagaland, Dimapur, y otra en una atestada estación de tren, según explicó un oficial de la policíal.