El ejército israelí mató el viernes a nueve palestinos en la Franja de Gaza, mientras incursionaba con soldados y tanques en el territorio costero y ampliaba la ofensiva para eliminar a extremistas que lanzan cohetes contra ciudades en Israel.
Funcionarios palestinos dijeron que docenas de tanques entraron en el norte de Gaza, mientras numerosos soldados se congregaban en la frontera horas después de que 29 palestinos y tres israelíes murieran el jueves, en lo que se considera el día más sangriento en cuatro años de conflicto.
El primer ministro Ariel Sharon y su gabinete de seguridad, ordenaron el jueves al ejército que estableciera una "zona tapón" para detener los ataques con cohetes que han alimentado las críticas a su plan de retirada de colonos de ese territorio en el próximo año.
La operación, "Días de Ajuste de Cuentas", tiene lugar tras la muerte de dos niños israelíes en edad preescolar, el miércoles, cuando cayó un cohete en el pueblo fronterizo de Sderot.
La ofensiva estaba dirigida a Jabalya, el mayor campo de refugiados de Gaza. El primer ministro palestino Ahmed Qurie describió la operación israelí como "terrorismo de estado sistemático que deliberadamente apunta contra civiles" y pidió una intervención internacional.
El disparo de un misil contra el campo de Jabalya mató a un miembro del grupo militante Hamas cuando éste trataba de disparar un cohete. Este ataque también hirió a otro hombre armado y a seis civiles.
Estaciones radiales de Gaza exhortaron a los civiles palestinos a evacuar las calles para evitar exponerse a los disparos.
En Sderot, miles de israelíes, llorando, enterraron a la niña de dos años y al niño de cuatro -hijos de inmigrantes etíopes- que murieron el miércoles tras un ataque con cohete.
Hamas, en el eje de la campaña de ataques suicidas contra los israelíes, dijo que no se rendiría. Critican plan de Sharon
El último brote de violencia ha obligado a Sharon a contrarrestar críticas de quienes señalan que su plan de retirada de tropas y colonos de Gaza para el próximo año, ha envalentonado a los extremistas palestinos que quieren dar la impresión de que están expulsando a los israelíes.
Pero Israel está determinado a derrotar a los grupos palestinos antes de retirarse.
El ministro de Finanzas, Benjamín Netanyahu, rival de Sharon en el derechista Partido Likud, dijo que el primer ministro tendría que renunciar a su plan en Gaza si los ataques palestinos empeoran a niveles "catastróficos".