La desnutrición infantil es un problema social que aumenta cada día, en el año 2000 aproximadamente un 10.2% de las niñas y niños nacieron bajo peso.
La ausencia de una adecuada alimentación afecta a mujeres, hombres y adultos mayores que viven en condiciones de extrema pobreza.
Como una respuesta inmediata para reducir los niveles de desnutrición, el Ministerio de la Familia reactivará los comedores comunitarios en todo el país.
En este sentido, un equipo de la entidad ministerial integrado por planificadores, trabajadores sociales y sociólogos inspeccionan las condiciones de estos comedores, con el objetivo mejorarlos y aumentar la cobertura en las áreas de extrema pobreza.
A este proyecto se incorporarán otras instituciones gubernamentales como: los ministerios de Salud y Educación, que trabajarán igualmente para elevar la calidad de los niños y niñas del país.
En la actualidad, el gobierno amplía los programas de educación nutricional masiva para mejorar las condiciones nutricionales.