Miles de colombianos marcharon ayer, viernes, por las principales calles de la ciudad de Cali (a 500 km de Bogotá) y otras poblaciones del suroeste de Colombia, para protestar contra la violencia que ha golpeado este año al departamento de Valle.
La denominada "Marcha del Silencio" fue realizada en Cali -capital provincial- y en los restantes 41 municipios de Valle, debido a que más de 3.000 personas han muerto este año en hechos de violencia en esa región, afectada por guerras entre bandas de narcotraficantes.
"Con el silencio expresamos nuestro dolor frente a tanta violencia, expresamos nuestra solidaridad con las víctimas de la violencia y nuestra indignación ante tanta muerte violenta", declaró a la AFP el gobernador de Valle, Angelino Garzón, quien encabezó la marcha.
Garzón, fundador del izquierdista partido político 'Polo Democrático Independiente' (PDI), denunció haber recibido múltiples amenazas de muerte. Uno de sus escoltas fue asesinado el pasado martes por sicarios, dos semanas después de que su conductor también muriera en similares circunstancias.
También manifestaron esperanza.