La niña panameña Daniela Vanegas Mclaughlin recibió ayer cristiana sepultura, luego de ser asesinada de cuatro puñaladas en la corazón que le propinaron miembros de las FARC, que la secuestraron el 6 de octubre del año pasado.
Un sujeto apodado "Pablito Romero," jefe de la columna Abelardo Romero de las FARC, era quien reclamaba el rescate de $2 millones.
Miguel Ángel Vanegas, padre de Daniela, recuerda que lo llamaban por celular y le decían "'H.p. ¿va a dejar morir a su hija?
La última exigencia de los secuestradores llegó el 13 de septiembre pasado, cuando habían asesinado a la niña y el cuerpo ya estaba en la morgue de Medicina Legal.
Daniela era experta en computadoras y disfrutaba de su colección de barbies.