La tormenta tropical "Lisa" se transformó ayer en el octavo huracán de la activa temporada de ciclones en el Atlántico, pero no amenaza a tierra, informó una fuente oficial.
"Lisa" es un ciclón de categoría uno en la escala de intensidad Saffir-Simpson (de un máximo de cinco), con vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora, indicó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EEUU, con sede en Miami.
El vórtice del huracán se hallaba a las 21.00 GMT de ayer cerca de la latitud 38,4 grados norte y longitud 45,1 grados oeste, a 1.580 kilómetros al oeste de las portuguesas islas Azores, en el Atlántico norte central.
El ciclón se desplazaba hacia el noroeste a 35 kilómetros por hora y se esperaba que continuara con ese movimiento las próximas 24 horas.